


Diseño de cubierta:
Una fina capa social
Una fina capa social pretende invitar a la reflexión sobre lo frágil que resulta la sociedad como consecuencia de su estructura compleja, su elevada interconectividad y la tendencia a la concentración, tanto de recursos como de individuos, todo ello catalizado por el azar, la incertidumbre y la certeza futura de enfrentarse a eventos imprevistos y situaciones desconocidas para las que no existen modelos previos ni experiencia alguna.
Asumir la incertidumbre como un hecho básico del mundo que nos rodea constituye un ejercicio de humildad que sitúa al ser humano frente a sus propias limitaciones. Pero más allá de este hecho físico, la incertidumbre en las proximidades de una situación eventual puede producir efectos estrictamente caóticos, es decir, respuestas desmesuradas e imprevisibles ante cambios de pequeña entidad, efectos que poseen la potencialidad de producir saltos cualitativos, irreversibles y destructivos. Si se añade la falta de referencias históricas inherente al carácter único de una situación eventual, las decisiones de los agentes sociales y gobernantes pueden amplificar el problema hasta desencadenar la ruptura de la sociedad.
Aunque parezca sugerir el tema omnipresente de la pandemia que padecemos y resulte inevitable que el lector asocie cuanto se dice con esta situación, en este ensayo no se habla —menos mal— del coronavirus; solo se menciona esta posibilidad como un riesgo más, de una forma muy somera y genérica. Fue escrito a finales de 2019 y su objetivo no era ni es tocar un asunto concreto, sino alertar del riesgo inherente a una sociedad que se parece a un globo muy hinchado cuya piel crece en la misma proporción en que se hace más fina.
Poner de manifiesto la fragilidad de la sociedad no pretende asumir el papel de agorero, más bien el de concienciar de que cuanto ahora disfrutamos —los innegables beneficios de una sociedad tecnológica— no es algo consolidado, sino que puede llegar a convertirse en efímero si los individuos de esta sociedad avanzan en la dirección de convertirse en receptores indolentes.
Autor:
Miguel A. Pérez
Editorial:
Nube de Letras